Capítulo 2
B. Restauración de Israel tras
el exilio a Asiria.
1. Israel estaba exiliado en
Asiria cuando vinieron a destruirla.
a.
2:1 Prepárate porque, ya avanza contra Asiria para destruirla, Israel tú que te
encuentras en el exilio en Asiria; resguarda tus murallas, coloca vigilante en
el camino, mantente vestido, refuerza mucho tus ejércitos para que no te
destruyan.
2. Dios promete la
restauración de Israel.
a. 2:2 Porque Jehová restaurará la
gloria de Jacob como la gloria de Israel; porque saquearon su tierra, y
estropearon sus vástagos.
IV. La destrucción de Asiria.
A. Egipto destruye a Nínive.
1. El día cuando por su juicio
son destruidos.
a. 2:3 En aquel día, el escudo de
sus valientes estará enrojecido, los varones de su ejército vestidos de rojo;
por el derramamiento de la sangre. El carro estará como el fuego de las
antorchas; temblará todo su ser en ese día de su juicio.
b. 2:4 Los carros se precipitarán a
las plazas, rodarán por las calles, se escuchará un fuerte ruido; su aspecto
será como antorchas encendidas, correrán rápidos como relámpagos.
c. 2:5 En ese momento, se acordará
el rey de sus valientes, los mandará hacer guerra. Saldrán apresurados en su
marcha a la guerra, y se atropellarán unos con otros; para subir a su muro, y
preparar la defensa.
B. Los medos destruyen a
Nínive.
1. Los medos en alianza con
Babilonia inundan a Nínive.
d. 2:6 Las puertas de los ríos se
abrirán, y el palacio será destruido.
e. 2:7 La reina será cautiva;
mandarán a que la suban al carro, sus criadas la llevarán, gimiendo mansa como
las palomas, y ella irá golpeándose sus pechos culpándose.
C. Babilonia destruyó a
Nínive.
1. Saqueadas las riquezas de
Nínive.
2:8 Desde el tiempo antiguo Nínive
fue como estanque de aguas; pero en ese momento ellos huyen y sus adversarios
le gritan: ¡Deténganse, deténganse!, pero ninguno de ellos lo escucha.
2:9 Mientras en la ciudad se
arremeten a saquear la plata, el oro; todas las riquezas ostentosas, de todo
tipo de prendas codiciables y lujosas de Nínive.
2. Nínive queda desolada.
a. 2:10 Entre tanto Nínive, está
sola, sus habitantes se han ido, se encuentra agotada y desolada, y el corazón
desfallecido; las rodillas les tiembla, les duele hasta las entrañas, están
demudados sus rostros.
3. Lamento por Nínive.
a. 2:11 Lamentarán preguntando ¿Qué
es de la guarida de los leones, de la majada de los cachorros de los leones,
donde descansaba el león, la leona, los cachorros del león? Y no había quien
los espantase; todos ellos se aliaron para delinquir violentamente.
b. 2:12 El león arrebataba en
abundancia para sus cachorros, ahogaba para sus leonas, llenaba de presa sus
cavernas, y de robo sus guaridas; la ciudad está llena de brutal delincuencia.
4. Advertencia sobre la
destrucción de Nínive.
a.
2:13 Jehová de los ejércitos les advirtió, pero no escucharon, diciendo: Estoy
mirándote, vengo contra ti. Encenderé fuego en tu ciudad, tus carros quedarán
calcinados, solo se verá salir de ellos el humo, y con la espada matará a tus
leoncillos; acabaré con tu robo sobre la tierra, y nunca más se oirá la voz, de
los que te traen mensajes, para ejecutar tu delincuencia agresiva.
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